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Sigue así

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Encendió las velas, y la casa se iluminó de una cálida luz. El embriagador aroma de canela me sucumbió en el pensamiento de sus labios, en su inquietante y provocadora mirada, en el deseo de recorrer con mis labios los suyos y vestir su piel con mi aroma. Deslizar tan levemente mis dedos por su suave piel, recorriendo cada centímetro, memorizando cada constelación de sus lunares, esos que nadie ve... deslizarme sinuoso por su torso, deteniéndome en sus deliciosos y sensuales senos, erizados al contacto de mi boca. Su respirar se agita, me enloquece, me sumerge en el insaciable instinto... Cuán cálido es su cuerpo, que me incita a adentrarme en su ser... Me observa y su mirada es a la vez dulce y lasciva... me desea, contiene cada segundo su deseo deslizando su lengua sobre sus carnosos y ardientes labios, se los mordisquea... y no puedo más que seguir acariciando su cuerpo que tiritante espera con cierta impaciencia ser saciado. - Sigue así..- me susurra entrecortadame...

Quizás algún día...

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Fueron fugaces nuestras miradas, pero yo sabía que aquella vez que pronuncié su nombre... el eléctrico cosquilleo que recorrió mi estómago era el primer síntoma de lo que estaba por ocurrir... por sentir... por desear... por vivir... Ella empezó a convertirse en una de mis motivaciones, me encantaba saber que encontraría su dulce sonrisa y su mirada serena, me animaba volver a tener la posibilidad de unas palabras, unos fugaces momentos de pequeñas alegrías, y quizás en algún momento... En algún momento un contacto inocente, llevaría a una sutil y penetrante mirada, donde un atisbo de picardía comenzaría a componer la melodía de la danza de los cuerpos. Soñaba con esos fugaces y magnéticos momentos, los deseaba, eran mi pequeño refugio de la triste rutina de mi día a día. Encontrarla, sonreirla, quizás algún roce inocente, era el pequeño aliciente para darle un momento de adrenalina de vida, a mi anodino existir. Ella nunca sabría lo que yo sentía, no podría invadir su mundo...

La Luz de sus ojos...

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La luz de sus ojos... Eran de un verde mar... profundo mar en que mi sentimiento se sumergió, se inundó de la frescura de la risa de sus arrugas, de aquella serenidad contenida y de aquella tempestad que me arrebataba cada segundo de mi pensamiento... Era imposible no desear, era imposible no tener el pensamiento de poseer tanta belleza entre los brazos... Sentir su mirada recorrer mi rostro, detenerse en mis ojos y regalarme aquellos segundos, minutos tan eternos y efímeros de su vida... Era volver, era sentir, era perderse y encontrarse, era sentirse... en una paz inmensa sumido en la luz de sus ojos...

Realidad o... Sueño

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Realidad o sueño La encontré aquella noche, deambulaba ansiosa y como perdida, cuando me reconoció entre la gente, me susurró al oído - Tengo que contarte una cosa - Extrañado la seguí hasta un rincón del parque, nos sentamos en un apartado banco y mirándome a los ojos comenzó su historia: “No sé cómo contarte lo que me ha pasado, ni tan siquiera si ésto es normal, pero era tan real… era un sueño tan real... Paseaba por el pasillo con la lujuria en mi cuerpo, entré en una habitación pero enseguida me di cuenta de que ni esa era mi casa, ni esa era mi habitación, pasillos largos, enrevesados y con las paredes vacías, al mirar por la ventana se veían las últimas clases de un colegio… pensé, me van a ver...  oí un ruido y salí semi desnuda al pasillo con algo de ropa en la mano y mi juguete... ese juguete “insólito” capaz de hacer maravillas cuando una está sola, así que vi en el pasillo a un chico que no conocía de nada pero me dijo que él (¿Él? pensé yo) estaba en la habi...

Confidencias

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Se acercaba la tarde a su fin, y el atisbo de su cuerpo entre la gente, le hacía ver que en breve sería su máximo confidente. Su mirada gatuna, su andar enérgico... sabía que su apremio tendría una recompensa. Mis oídos esperaban expectantes a la información que callaba. - Me encontré con él la otra noche, y me susurró al oído palabras dulces, compartió miradas cómplices, y me deslizó leves caricias por mi piel... Estoy casi segura de que algo siente. - ¿ Se acercó mucho a ti? - No sé lo que es para ti mucho, pero... ese aroma que desprendía era increíblemente atrayente, embriagador, embrujador... no podía parar de sonreír, de anhelar, de imaginar, mil y una cosas que quería hacer en esos instantes... -¿Algún atisbo de lujuria? -Lujuria, deseo, pasión, aquello fue un torbellino de pasión desatado cuando se acercó a mi cuello... No pude escapar de los milímetros que me separaban de su boca, quedé como presa, un instante, pero no pude frenar lo que vino después... Nuestras lengu...

DESEO

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DESEO... esa "droga"que... No fueron sus dedos los que rozaron la piel, no fue su lengua la que se adentró en su boca, fueron sus ojos los que minaron su mente, los que la sumieron en la "droga" más fuerte y adictiva conocida... El Deseo. El deseo irrefrenable, el deseo contenido, el deseo a distancia, el deseo compartido, ese deseo que indescriptible que te recorre las entrañas y dibuja en tu cuerpo el mapa del clímax perfecto... La electricidad recorría mi cuerpo al pensar en su anhelante respirar, en su mirada recorriéndome cada centímetro, en su lengua saboreando mi ser, en sus manos buscando cada fuente de placer. Mis manos no se alejaban de aquel tibio cuerpo, de su tiritante nerviosismo, era mi deseo de poseerla como nadie la hubiera poseído la que me impulsaba a sentirla, a hacerla sentir, a hacerla desear cada segundo un poco más... Más... más... no pares... más... El deseo incontenido nos inundaba, nos hacía sudar, nos hacía gemir al uníson...

Te quise un Universo...

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Un Universo lleno de planetas y constelaciones, planetas cálidos y planetas fríos en los que era imposible habitar... habitar a tu lado... Aquellos sentimientos arrebatados encontraron otro camino, un camino sereno, lleno de agradecimiento, lleno de ternura, lleno de amor... ese amor o la ilusión de él, era lo que faltaba entre nosotros... Las lágrimas inundaban los espacios, los silencios muertos, silencios cortantes, que apagaron todas aquellas tintineantes estrellas en mi universo de amor hacia ti. Que frágil es el amor, cuando uno da y no recibe, que frágil cuando uno espera una simple caricia y sólo recibe desprecio silencioso... Que triste es querer intentarlo una y otra vez y no conseguir nada, salvo una mirada de desprecio, una palabra hiriente... cuando recibe un universo negro... Seguro que muchos de los que leéis ésto habréis sentido alguna vez, ese frío vacío aun estando acompañados, esa quietud inhumana en la que solo se escucha el palpitar de tu propio corazón. ...